Papá, ¿tu jefe te manda deberes?

Con esta pregunta de mi hija me desayuné el otro día. Reconozco que me desconcertó y, tras bromear con un «lo que me faltaba…» me puse a pensar y traté de ponerme en su piel.

¿Qué te parecería si tras una dura jornada de trabajo tu jefe te diera trabajo para casa? Te diría, con voz templada y convincente: «No te preocupes,  es por tu bien y el del departamento. No te llevará más de hora y media -o dos-, y así mañana harás mejor tu labor sin retrasar a los demás.»

Mis hijos llegan al colegio a las ocho de la mañana. Salen a las cinco. Su jornada es de nueve horas en un centro escolar. Y en el escaso tiempo libre que tienen diariamente han de encontrar hueco suficiente para realizar una lista interminable de tareas. Busca en internet información sobre nosequién y trae un resumen. Recorta fotografías de nosequé y descríbelas. Aparte sus eternos compañeros de viaje, los diarios ejercicios de matemáticas y lengua. Luego lee algo del libro que te han mandado y realiza las actividades del resto de asignaturas -las que no son diarias-  cuando les toca. Añade duchas, cenas y… a la cama rapidito, que tienes que dormir horas suficientes y madrugas mucho.

Los niños tienen derecho a su tiempo libre. A jugar. A no sentirse agobiados por una exigencia que va más allá de lo razonable. Tienen derecho a tener una afición y dedicarla horas. Tienen derecho a complementar su formación más allá de la escuela con actividades que no tengan nada que ver con ella. Tienen derecho a disfrutar de su familia y de su infancia.

En mi opinión se está asumiendo que lo normal -y lo que es peor, lo conveniente- es tener muchos deberes para estar muy bien preparados. Pero los resultados no acompañan. No hay una relación directa entre la cantidad de deberes y el éxito académico. Si así fuera tendríamos que tener unos expedientes extraordinarios, cosa que no ocurre.

La balanza está totalmente descompensada hacia la educación formal y no deja espacio para el deporte, el arte, el aire libre, el juego. ¿Cuánto tiempo dedica tu hijo entre semana a jugar? ¿Y a ese hobby que tanto le gusta? Los adultos claman por el derecho a conciliar su vida laboral y familiar. Alguien debería hacer lo mismo para que los niños recuperen su tiempo y dedicarlo a lo que más necesitan: a buscar, a explorar, a sentir, a descubrir, a imaginar. A jugar.

5 comentarios en “Papá, ¿tu jefe te manda deberes?

  1. Angela, es evidente que si no hay buena coordinación los dos grupos A y B la persona que determina los deberes es la tutora. Seguramente que en cualquier caso, sin coordinación, lo que prevalece es el convencimiento de que esa persona profesional está ofreciendo el mejor sistema de aprendizaje para su alumnado. Hay profesorado convencido que a más deberes mayor aprendizaje y otro profesorado opina todo lo contrario.

    En cualquier caso lo que yo considero fundamental es qué les ofrecemos desde casa cuando llegan con o sin deberes. Eso es lo que de verdad marca la diferencia en la maduración y la autonomía de nuestros hijos e hijas. En mi caso reciben más deberes de los que me gustaría y les dejo demasiado libres (según algunos criterios) para que los elaboren. No siempre reciben felicitaciones por parte de sus tutoras y eso es algo que tendrán que aprender a gestionar tanto mi hijo como mi hija con su tutora.

    En general lo que sí intento es orientarles para que sus deberes los gestionen en el menor tiempo posible lo cual nos dejará tiempo para otras cosas más motivadoras. Aquí os dejo un enlace con sugerencias para mejorar las «técnicas de estudio»:

    Técnica de estudio: http://yoaprendo.cl/?p=636

    Yolanda

  2. Pero, ¿¿ quién determina qué y cuántos deberes deben tener nuestros hijos??.
    Mi hija, después de una Navidad cargada de deberes, protestaba diciendo: «Qué suerte tienen los del A, que les han puesto muy pocos deberes».

    ¿¿ Por qué dentro del mismo curso, un grupo tiene muchos deberes y el otro pocos ??

    ¡¡ Feliz Año a todos !!

  3. Totalmente de acuerdo Jesus. Copio parte de tu post y argumentos de yolanda (espero que no os importe) y lo paso al cole Rodrigo, para debate y reflexión. Mil gracias.

  4. Te copio, Chelucana. Este también es mi cole. Excelente visión de la realidad la que Jesús nos ha transmitido. Gracias, María, por plantearnos el tema.

    El artículo me recuerda que el pasado día 10 de diciembre celebramos el Día de los Derechos de la Infancia. ¡Qué mal lo llevamos¡

    Yo, que me manifesté con fuerza a favor de la jornada continua diciendo que cuantas menos horas pasen en el cole mucho mejor me reafirmo en la cuestión. Las tardes deberían estar libres de obligaciones puramente académicas. Algunos padres y madres hemos tomado la opción de reorientar nuestra vida laboral con el fin de dedicar más tiempo de calidad a lxs peques y nos hemos chocado de frente con el muro de los deberes. Habrá quien quiera utilizar las tardes para sentar a sus hijxs frente al televisor. No lo dudo. Yo lucho por una opción diferente para los míos.

    Cuándo me preguntan qué notas sacan mi hijo y mi hija les suelo contestar que son buenas, igual que la mayoría de los niños y niñas que mantienen una comunición sana y fluída con las personas adultas de su entorno. Hace poco una tutora me cuestionaba esta afirmación y es posible que tenga razón. Hay una pequeña cantidad de niños y niñas que necesita un refuerzo mayor pero no se puede generalizar. Niños y niñas que hablan en casa, que cuentan sus cosas y se les escucha, que leen, que juegan, que se divierten…; aprenden mucho más que aquellxs que se pasan la tarde tratando de memorizar contenidos o de resolver operaciones matemáticas.

    La escuela primaria, según mi opinión, debería estar volcada en desarrollar capacidades en estos niños y niñas. La capacidad de esfuerzo es una de ellas, cierto, pero no es la única y desgraciadamente esta capacidad muy desarrollada nos lleva a una sociedad con predisposición a la esclavitud y no apta para romper esquemas y o para construir futuros nuevos desde nuevas perspectivas. La seguridad, la afirmación, la autoestima, la confianza, la ilusión, la creatividad, la iniciativa propia, … por muy bien que se sepan la tabla de multiplicar, no les va a crecer por generación espontánea. Estas capacidades tendrán también que ser trabajadas por las tardes. Si, pero me diréis ¿cuándo? Eso mismo pregunto yo.

    Gracias de nuevo,

    Yolanda

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s