Los lunes, poesía.

Una amiga me ha recomendado un libro de poesía para leer en casa en voz alta. La propuesta es para después de cenar y con la tele apagada. Cada persona de la casa lee un poema los lunes. Sólo un día a la semana. Sólo un poema a la semana. No sé si la propuesta es viable pero de vez en cuando es bueno que te sugieran cosas nuevas que cambien un poquito la vida. Y mira, igual al final hasta nos gusta.
Su autor, Juan Carlos Sierra es licenciado en Filología Hispánica. Ha preparado esta antología siendo profesor de literatura española en un instituto de Melilla. Este libro es el fruto de un profesor con alma de lector, el resultado de una exigencia diaria, el cuaderno de bitácora de alguien que no ha querido echarle la culpa a las coyunturas, a los planes de estudio, a la televisión, a la falta de inquietud de los jóvenes, a las modas sociales, porque sentía la responsablidad de su propio amor por la poesía. Ha pensado mil veces cómo contagiar la emoción que él mismo siente a la lectura, el deslumbramiento que sufre y disfruta al envolverse

Hoy mi hijo ha traído las notas. Ya está en segundo. He notado que no le apetecía mucho abrir el sobre. Me ha dado la sensación que tenía algo de miedo a descubrir que podían ser malas. Cuando las ha visto no le ha resultado fácil interpretarlas. Me ha confesado que no sabía muy bien la diferencia entre el suficiente y el sobresaliente. Eran mucho mejores de lo que yo me podía imaginar. Todas notables y sobresalientes (¡Ah, un Bien en plástica! Su temor y su inseguridad me han hecho dudar del valor de este rito.
Lo primero que debo hacer es pedir disculpas por la “desconexión” temporal que he tenido respecto a la información sobre la Escuela de Padres y Madres. Con este mensaje espero resumir lo que han dado de sí las 7 semanas de curso.
Y no me refiero a las Elecciones Generales (que tampoco estuvo tan mal) Ya sabéis que habíamos quedado los chicos de 1ºB para hacer una excursión por la Casa de Campo. Pues bien, aquí hay un resumen.


