Para cerrar esta serie de reseñas con buen sabor de boca, un cuento culinario, “Un plato de blandiblú” de María Menéndez Ponte ilustrado por Gusti de la Editorial SM trata de cómo nos planteamos el tema de la alimentación padres e hijos y como no podía ser de otra forma nuestros puntos de vista son muy distintos.
Diego está horrorizado ante el plato de espinacas que tiene delante, ¿será capaz de comérselas? ¡Puajjj! Le parecen blandiblú verde, a él las comidas que realmente le apetecen son las de color rojo, pero Mamá parece más interesada en su salida al teatro que en la cena de Diego, se va poniendo cada vez más nerviosa y de ninguna manera consigue que Diego se coma las espinacas.
Afortunadamente, llega Papá y simplemente escucha lo que Diego intentaba decirle a su Mamá todo el tiempo, que no le gustan las espinacas porque son verdes, y encuentra la manera de lograr que Diego cene: convierte las espinacas verdes en espinacas rojas. ¿Cómo lo consigue?… Con imaginación, una estrategia que deberíamos utilizar más los adultos, seguro que a los niños les gusta más que el grito, el castigo o el chantaje.
El martes pasado acabó el curso y se sortearon los cuentos que formaban la Biblioteca de Aula de las Ardillas, a nosotros nos tocó “Jorgito Gorgorito” que ahora pertenece a la Biblioteca de Casa de David, pero una biblioteca no es un edificio, ni siquiera una estantería o los libros que hay en ella… ¡una biblioteca la forman todos los cuentos que conocemos! Así que todos estos cuentos se han quedado con nosotros y nos seguirán entreteniendo y enseñando, las “ardillas” se convertirán en “piratas” y… ¡colorín colorado este cuento se ha acabado!
¡Felices vacaciones!
Carmen mamá de David

